Retratos en Letras: Una Plática con la Maestra Izel Zecua Hernández
- Filoletras UATx
- 11 may
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Facultad de filosofía y letras
Filoletras
Noé Xochitiotzi
11 de mayo 2026
En el marco de nuestra recta final en la carrera, nos sentamos a charlar con la maestra Izel Zecua Hernández. Más que una entrevista académica, fue un encuentro lleno de anécdotas, sueños cumplidos y esa pasión por la enseñanza que solo alguien que ama lo que hace puede transmitir.
— Maestra, ¿cuántos años lleva ya recorriendo los pasillos del mundo educativo?
— Llevo cinco años de trayectoria en el nivel superior. Ha sido un camino de mucho aprendizaje, no solo para mis alumnos, sino para mí también.
— Usted es "orgullo UATx", ¿cierto? ¿Qué retos ha sentido más fuertes ahora que está del otro lado, como docente?
— ¡Así es! Estudié en la Universidad Autónoma de Tlaxcala. Como docente, el reto más grande es mantener la estabilidad emocional y nunca dejar de prepararse. Uno tiene que estar en constante aprendizaje para poder darles siempre lo mejor a los alumnos.
— Sabemos que vivió una experiencia increíble en el extranjero. Cuéntenos de ese sueño de la lingüística y su paso por Francia.
— Siempre quise estudiar Lingüística; enseñar español para extranjeros era mi meta personal. Por eso estudié Enseñanza de Lenguas con especialidad en francés. Hice la maestría con la estrategia de conseguir una beca y, aunque al final el camino fue distinto, logré irme a Francia un año como profesora asistente. Fue inspirador porque siempre amé el francés a través del arte y la pintura. Curiosamente, estando allá descubrí cosas de México que aquí desconocía.
— ¿Y cómo fue ese choque cultural en las aulas francesas comparado con nuestra calidez tlaxcalteca?
— Hace años de eso, pero recuerdo mucho el respeto estricto hacia el profesor. Allá son más desapegados, pero yo llegué con mi cultura, les platicaba de mi país y de mi estado, y esa forma de ser me permitió tener un acercamiento muy bonito con ellos. Eso sí, allá el hábito de la lectura está muy desarrollado, algo que en México aún nos hace falta cultivar más.
— Hablando de retos actuales, ¿qué opina de la tecnología en el salón? A veces parece que el celular es un alumno más.
— Es una herramienta buenísima, pero distrae mucho. Veo mucho en las clases de lenguas que prefieren tomarle foto a los apuntes en vez de escribir. Yo siempre les insisto en que anoten, porque escribir ayuda a que el conocimiento se comprenda de verdad; en esta época donde todo va tan rápido, los chicos se desesperan si no llevan el mismo ritmo.
— Maestra, entre ser asesora de tesis, docente y madre de familia, ¿cómo le hace para que el día le alcance sin que el estrés le gane?
— ¡Es complicado!. A veces duermo muy poco, pero trato de tener una rutina organizada y buenos horarios. Al tener una hija, soy muy consciente del estrés que viven ustedes; por eso trato de llegar a acuerdos con los tiempos de entrega y ofrecer asesorías con mucho gusto. Mi compromiso con el alumno es personal.
— Ya para cerrar, estamos a nada de graduarnos. ¿Qué mensaje nos deja a este grupo de octavo semestre de Literatura?
— Ha sido un placer trabajar con ustedes. Son un grupo que me sorprende, muy talentoso y, de verdad, muy bonito. Aprendo mucho de sus comentarios y anécdotas; cada detalle cuenta. Cuenten conmigo para lo que necesiten en el futuro, sé que les va a ir muy bien.
— Muchas gracias, maestra, por regalarnos este tiempo. ¡Esperamos que le dé "like" a la publicación!
— Al contrario, gracias a ustedes.




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