top of page

La experiencia de un ARMY durante la visita de BTS en México

  • Foto del escritor: Filoletras UATx
    Filoletras UATx
  • 2 jun
  • 4 min de lectura

Camila Orduña | Filoletras


02 de junio de 2026


Cuando BTS regresó del servicio militar en junio de 2025, ARMY sabía que el regreso de los chicos al escenario sería inminente, pero la pregunta era: ¿cuándo?


Jin y J-Hope, integrantes de la banda, comenzaron a realizar actividades inmediatamente después de su salida del ejército, con conciertos en solitario y apariciones esporádicas en programas de variedades coreanos. Sin embargo, este último mostró un interés particular por México, prometiendo un feroz regreso al país, promesa que parecía tomar forma en enero de 2026.


Cortesía Camila Orduña
Cortesía Camila Orduña

La noticia de que BTS regresaría a tierras mexicanas fue impactante en todo sentido. Al igual que yo, había fanáticas que llevábamos más de diez años esperando que este evento ocurriera una vez más. Sin embargo, las fechas fueron abrumadoras para todas. El 13 de enero se anunció oficialmente la gira mundial ARIRANG World Tour, lo que causó euforia en el público mexicano al ver que la Ciudad de México estaba contemplada como una de las primeras paradas. No obstante, la emoción se transformó en incertidumbre cuando, por sorpresa, se informó que la preventa y la venta serían el 17 y 19 de enero, lo que representaba un margen de apenas cuatro o seis días para contar con presupuesto suficiente para un buen lugar dentro del evento.


El día de la preventa llegó, feroz. A pesar de haber adquirido una ARMY Membership, los boletos no estuvieron asegurados. Una gran ola de fans salió a redes sociales para denunciar irregularidades con los códigos y el funcionamiento de Ticketmaster, lo que dificultó la adquisición de entradas. Incluso en la venta general ocurrió lo mismo, derivando en una inmediata reventa en plataformas no oficiales que ofrecían lugares al triple de su precio original. La rabia colectiva se hizo presente y pude empatizar con ella, a pesar de haber conseguido boleto.


La situación me parecía injusta y cruel en cualquier medida. Soy paciente de lupus eritematoso y síndrome de anticuerpos antifosfolípidos; durante estos últimos años he atravesado síntomas dolorosos como resultado de estas enfermedades. Las enfermedades autoinmunes son impredecibles y, ciertamente, no tenía la certeza de si volvería a tener esta oportunidad. Creo que mis padres compartían esa misma preocupación, pues no dudaron en poner todo a disposición para que ese sueño se hiciera realidad. Como mi caso había muchos más, algunos menos favorecedores y con finales no tan agradables. De modo que toda esta situación resultaba desoladora.


Los meses pasaron y la emoción crecía cada vez más. BTS lanzó finalmente su álbum de regreso, ARIRANG, sorprendiendo con la calidad, identidad y ritmos que los chicos habían retomado, lo que generaba aún más expectativa. Cuando los conciertos comenzaron en Seúl, Corea del Sur, el público se volvió loco.


La fecha estaba cada vez más cerca y, siendo sincera, aún me sentía demasiado incrédula. Pensaba que cualquier cosa podía pasar y que me quitarían los boletos, como estaba ocurriendo con los revendedores. Incluso estando ya de camino a la Ciudad de México con el amigo que me acompañaba, sentía que estaba dentro de un sueño febril. Aun cuando entré al estadio y me senté en mi lugar, no podía creerlo.


No podía creer lo que veían mis ojos. Había miles de personas gritando al unísono incluso antes de que iniciara el espectáculo. No fue hasta que aquel bailarín con la bengala entró corriendo al centro del escenario cuando mi cerebro finalmente procesó lo que estaba sucediendo. Hooligan comenzó a reproducirse y, con ella, los gritos ensordecedores no se hicieron esperar.


A causa de mi enfermedad tengo problemas en la sangre, el corazón, los pulmones y los riñones, motivo por el cual no puedo permanecer de pie por más de veinte minutos sin desmayarme, por lo que necesito pausas constantes para mantenerme consciente.


Bueno, ese día todo pareció desaparecer. Bailé, salté y grité como no lo hacía desde hacía años. Fue como si nunca hubiese estado enferma. Sentí como si el tiempo hubiera rebobinado hasta cuando tenía doce años y solía participar en grupos de dance covers clandestinos. Sentí vida donde pensé que ya no la había. Ver a los integrantes de BTS con mis propios ojos fue una experiencia que aún hoy me cuesta digerir. Escuchar sus voces y ver cómo se movían fue una sensación inexplicable.


Cortesía Camila Orduña
Cortesía Camila Orduña

El concierto terminó con la canción Into the Sun, creando una atmósfera increíble que me llenó de un millón de emociones al mismo tiempo: acababa de cumplir uno de mis sueños y tachar uno de los deseos más importantes de mi lista.


Experimentar un concierto de tus artistas favoritos es algo que deberías vivir al menos una vez en la vida, y asistir a un concierto de BTS vale completamente la pena. Como fan, ver a las personas que te apoyaron emocionalmente, incluso sin saberlo, es una de las mejores sensaciones que puedes experimentar. Después de los acontecimientos vividos en México, ver a los integrantes de la banda disfrutando de su estadía y expresando constantemente el cariño que sentían por sus fanáticos mexicanos fue cálido y reconfortante. Ver cómo México se convirtió en un espacio de libertad donde podían ser ellos mismos fue un abrazo de gratitud y admiración mutua.


Espero que en un futuro cercano BTS regrese y que, en esta ocasión, más ARMYs tengan la posibilidad de cumplir el sueño de asistir a uno de sus conciertos.

 

 
 
 

Entradas recientes

Ver todo
EDITORIAL: Puntos suspensivos para Filoletras

“Un punto y seguido te dice que respires, un punto final te dice que pares, pero los puntos suspensivos te invitan a completar la historia.” Anónimo A nuestra comunidad de Filosofía y Letras: Dicen qu

 
 
 

Comentarios


Historias del día

  • Instagram
  • Facebook
  • Twitter
bottom of page